Transilvania, región histórica de la Rumanía, tiene una larga tradición herbalista. En el pasado, las plantas medicinales se utilizaban para la adivinación y el tratamiento de las enfermedades, pero con el tiempo parte del conocimiento se ha perdido.

Los ancianos y la población romaní son los únicos que conservan este saber. Hoy en día, se va a redescubrir también gracias a personas como Emese Csíki, que en el año 2006 decidió dejar su trabajo de oficina para dedicarse a la herboristería en el pequeño contexto rural de Szentábrahám (Avrămești) en Transilvania.

 

La mansión de Emese en Szentábrahám

Su jardín botánico, apodado “Wondergarden”, cuenta con unos 60 tipos diferentes de hierbas medicinales, cultivadas con métodos biológicos tradicionales. Emese y su familia viven en una mansión construida hace 300 años, en una hectárea de terreno, en estrecho contacto con la naturaleza.

El trabajo de un herborista, o “gyógynövénytermesztő” en el idioma local, se basa en el respecto a la naturaleza y en los principios de una agricultura sostenible. Las hierbas se recogen, se secan y se elaboran a mano, para la producción de tisanas beneficiosas y de especias tradicionales de la Transilvania. El conocimiento de los antiguos se emplea para satisfacer el gusto y favorecer el bienestar.

Cebolleta, hisopo, ajo, eneldo y aciano son algunas de las especias tradicionalmente utilizadas por los Székely, grupo étnico de idioma húngaro que vive en Transilvania en los distritos de Harghita, Covasna e Mureș. La leyenda dice que Csaba, hijo de Atila el Huno, condujo los Székely hasta los Cárpatos, donde fueron conquistados por los húngaros y donde aún hoy esperan el regreso de su protector Csaba.

 

La tisana “Emese’s dream”

 

Una de las tisanas producidas por Emese lleva su nombre, pero también es el nombre de una figura legendaria: Emese, madre del príncipe Álmos. “Emese’s dream” (el sueño de Emese) es una tisana delicada y femenina, su sabor de rosa, caléndula, saúco y tilo recuerda a una figura materna.

Según la leyenda húngara, Emese recibió la visita en sueños de Turul, ave mitológico similar a un gran halcón. El Turul le anunció que su hijo fundador iba a ser el fundador de una gran dinastía.

Contactando a Emese a través del sitio web o su página facebook es posible organizar visitas guiadas al jardín botánico, beber las tisanas, probar la cocina tradicional con especias típicas y aprender las técnicas de cultivo en agricultura biológica. Desde los expertos interesados a las plantas medicinales hasta los niños que quieren vivir un día en contacto con la naturaleza, el jardín de Emese ofrece actividades interesantes para todas las edades.

 

 

A diferencia de Emese, Noemi Moldovani-Szeredai, herborista de Csekefalva (en rumano Cechești), cultiva la pasión por las hierbas medicinales desde la escuela secundaria. Empezó a interesarse por el herborismo y a vagar por los campos en busca de las plantas observadas en un libro sobre las hierbas tradicionales de la región.

La mansión de Noemi en Csekefalva

Al final de sus estudios, Noemi se mudó al pueblo de Csekefalva en el distrito de Harghita para ejercer su profesión de ministra de culto, pero aún sigue dedicándose al herborismo en su tiempo libre. Recoge hierbas para utilizarlas en la producción de tés y cultiva la fruta para la preparación de mermeladas y jarabes. Noemi utiliza los frutos de sus árboles: ciruelos, cerezas, algarrobas, membrillos, manzanas, peras, nectarinas, albaricoques y fresas.

En 2012, ella, junto a su marido, decidió plantar lavanda, con la que produce tés, jarabes y mermeladas. Debido a su sabor rico y fuerte, esta planta se utiliza en combinación con hierbas y frutos, como por ejemplo en la mermelada de albaricoque y lavanda. Además, ella fabrica jabones con leche de cabra, bolsitas aromáticas para perfumar armarios y cajones, almohaditas y aceites esenciales.

 

Jarabes, mermeladas y productos de lavanda de Noemi

 

El cultivo de la lavanda y de los árboles frutales, la recolección de hierbas y la creación de los productos, necesitan pasión y mucha mano de obra. Noemi cree en la herboristería como método de prevención de algunas enfermedades y se compromete a difundir sus conocimientos en su comunidad y en las de la región, participando en los festivales y los mercados en la zona.

Noemi está disponible para dar la bienvenida a los turistas, se puede contactarla para programar una visita a su jardín y a sus campos de lavanda, seguida por una pequeña degustación de galletas de lavanda. Es posible comprar sus productos revisando su página facebook para ver en cuales eventos y mercados estará presente, directamente en su actividad al término de la visita guiada o poniéndose en contacto con ella por teléfono (+400724071268).

 

Autores: Francesca Silvestri y Cristina Vasile

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