Desde hace unas semanas ya estamos en invierno, aunque aquí en Andalucía no lo parece. Cielo azul y claro, el sol siempre luminoso y temperaturas durante el día de 17 grados.

¿Por qué no aprovechar de ese buen clima para relajarse en la terraza comiendo una empanadilla de borococo?

¿¡Os preguntáis, qué es?! Sí, yo también me lo había preguntado cuando lo vi por primera vez en la panadería. Encima de la barra había una bandeja llena de estas empanadillas cubiertas de azúcar. ¡Una maravilla! Curiosa, le pregunté a la mujer:

“¿Qué llevan adentro?”. “¡Borococo! ¡Boniato!” Confundida pero interesada por saber más empecé a buscar información y descubrí que es una especialidad de Pizarra!

En los campos en los alrededores de Pizarra no hay solo olivos. En el Valle del Guadalhorce se puede cultivar de todo, frutas, verduras y tubérculos! Sí, porque para comprender que es el borococo antes tenemos que entender que es el boniato.

Boniato, moniato, camote, papa dulce, batata zuccherata, batata dulce o de Málaga. Ahora tenemos las ideas más claras, ¿no? En España, la Ipomoea batatas, tiene muchos nombres. En Italia es conocida como Batata dulce o americana y por eso para mí fue un poco difícil entender al principio que era.

Originaria de América, llega a Europa en el siglo XVI y se difunde en todo el continente. Económica pero al mismo tiempo rica en carbohidratos, azúcares y almidón, era un buen substituto de la carne, antes inaccesible a la mayor parte de la población. Con el tiempo el consumo baja, pero en los últimos años se está redescubriendo y la producción está aumentando. España es uno de los mayores productores y exportadores.

En Italia la batata americana lleva una pulpa blanca. Aquí esto es otra sorpresa! La variedad más conocida y que se usa para preparar las empanadillas presenta una pulpa color naranja debida a los betacarotenos, buenos antioxidantes y útiles en la prevención de los tumores. Interesante, ¿no?

Se siembra entre marzo y junio, durante el verano crece debajo de la tierra, protegida de el fuerte sol andalus, y en noviembre esta lista para ser recogida.

Como cualquiera batata tiene que ser cocida para consumarse, y las ideas no faltan! Recetas dulces y saladas, frita, cocida o al horno. ¡Aqui en Pizarra se rellenan las empanadillas! ¡Vemos como prepararlas!

Algunos días después de mi descubrimiento, he tenido la oportunidad de ser invitada aquí en Pizarra a ver cómo se grababa un vídeo de un programa de televisión española sobre la agricultura y la comida. (Aquí la tierra, RTVE). 

Para ello, fuimos a una finca y después a la casa de la señora Antonia que nos enseñó sus trucos para hacer unas excelentes empanadillas de borococo!

Pero, ¿¡qué es?! Exacto, ¡no lo he dicho todavía! El borococo en una crema de boniato cocido, con almendras y cacahuetes fritos, canela y mucho azúcar!

 

La receta que os propongo la he encontrado en un sitio internet de recetas de Pizarra y es igual que la receta de la señora Antonia.

Ingredientes: (para más o menos 50 empanadillas)

Ingredientes para el borococo:

2 Kg de batatas

100 g de cacahuetes

100 g de almendras  

2 cucharadas de canela molida

1 vaso de azúcar

 

Ingredientes para la masa de empanadillas

1 cáscara de limón

1 vaso de aceite virgen extra  

Medio vaso de vino blanco

Medio vaso de vino dulce

Un puñadito de matalauva

Harina de repostería, cantidad hasta que pueda estirarla

Azúcar

Aceite de oliva para freír

 

Preparación del borococo:

Lavar bien los boniatos.

Sin pelarlos, ponerlos a hervir hasta que estén muy blandos.

Freír las almendras y los cacahuetes, después mezclar en una batidora para obtener una especie de harina.

Cuando los boniatos están cocidos, pelarlos y machacarlos en un cuenco.

Añadir la harina de frutos secos, la canela, el azúcar y mezclar hasta obtener una crema homogénea.

 

(Si sobra, se puede cocinar para conservarla).

 

Preparación de la masa:

En una sartén, calentar el aceite de oliva y freír la cáscara del limón con el puñadito de matalauva.

Una vez frío, poner todo en un otro cuenco y añadir el vino blanco y el vino tinto.

Al final añadir la harina de repostería y amasar en una mesa.

Preparación de la empanadilla:

Coger un poco de masa y hacer una pequeña pelota.

Aplastarla un poco con la mano y estirarla con el rodillo.

Poner en el centro un poco de crema de borococo y cerrarla.

Calentar el aceite de oliva y freírlas hasta cuando están doradas.

¡Pasarlas por el azúcar blanco y esperar diez minutos antes de problarlas! ¡Están más buenas cuando están tibias!

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